sábado 14 de noviembre de 2009

QUIERO CREER EN MI.

sin inspiracion te lo cuento igual.

Me asusta este comienzo. Me asusta tenerte a mi lado sin ningun pretexto.
Me asusta que pasen los días, las ansias, las ganas.
Me asustan tus manos puras cuando tranqulizan mi almohada.

Tengo miedo que tus ojos vean mi alma.
Tengo miedo que tus besos me roben la calma.
Tengo miedo que tu vida atraiga mis ganas.
Tengo miedo que tus pupilas derriben mis armas.

Me asustan tus silencios mirando mi cuerpo. Me asusta la atraccion que parece de un cuento.
Me asusta pensar que yo solo pienso.
Me asusta creer en algo de nuevo.

jueves 12 de noviembre de 2009

EL AMOR DESPUES DEL AMOR TAL VEZ SE PAREZCA ESTE RAYO DE SOL

martes 10 de noviembre de 2009

de corrido,

Solo estoy solo y estoy buscando de esa alguien que me esta esperando que me entienda y si no me entiende alguien que me comprenda alguien a quien recordar de memoria cuando estoy de viaje cuando estoy muy lejos si soy un vagabundo y camino bastante al rededor del mundo pero quiero volver a casa a alguna casa para encontrar a esa princesa vampira que respira y me mira.

pensar en nada, es algo.




lunes 9 de noviembre de 2009

En el alma

¿Y si tu recuerdo me aturde cuando estoy en silencio?
¿Si pido deseos al verte pasar?
¿Si encuntro una excusa que me libre del peso?
¿Si intento mirarte buscando en el mar?

Pasaron mil meses, calleron las hojas. El sol ya me quema, mis manos dan sombra.
Me duele en el pecho tu ausencia divina. Me duele en el alma tu astucia de adan.

¿Y si todavia quiero besarte?
Asi.

jueves 24 de septiembre de 2009

Actuar en contra del destino es difícil. Y mas si ese destino es creado por alguien con fines distintos al de uno. O peor aun, si en ese destino se encuentra una persona que también tiene su destino y en el que nosotros finalmente no existimos. Mi destino es encontrarte, tu destino es no hacerlo. Y ahí empiezan las dificultades. Yo haré todo lo posible para verte cruzando esa calle. Tú cambiarás de dirección cuantas veces sea necesario para que yo quede silbando bajito pensando en que el destino jugará a mi favor cuando tú necesites ir al almacén a comprar leche o galletas o cualquier cosa que ya compraste al dar la vuelta a la manzana en vez de cruzar la calle para no encontrarme silbando bajito con mi destino.